GUILLERMO
MCGILL
Guillermo McGill es uno de los bateristas y percusionistas más influyentes del panorama ibérico, un músico nacido en Montevideo y afincado en España desde la adolescencia. Formado en el Taller de Músics de Barcelona, donde obtuvo varios premios nacionales, desarrolló una carrera marcada por la mezcla entre jazz, flamenco y músicas contemporáneas. Ha colaborado con figuras como Chano Domínguez, Enrique Morente, Dave Liebman, Tete Montoliu o Carles Benavent, consolidándose como un referente en proyectos donde conviven compás e improvisación.
Su trayectoria incluye actuaciones en escenarios como Carnegie Hall, el Lincoln Center o el Teatro Real, además de una intensa labor docente en Musikene. Como líder, ha publicado trabajos como “Los sueños y el tiempo”, “Cielo”, “Oración” o “Es hora de caminar”, donde muestra una visión personal y abierta del ritmo.
ESTILO
MUSICAL
El estilo de Guillermo McGill se caracteriza por una mezcla equilibrada entre la tradición del jazz moderno, la riqueza rítmica del flamenco y un enfoque contemporáneo que amplía las posibilidades de la batería. Su toque combina precisión, musicalidad y una escucha profunda, creando un lenguaje donde conviven sutileza, energía y un sentido del compás muy marcado. Su manera de trabajar con dinámicas y texturas aporta profundidad a cualquier formación.
En sus proyectos, McGill utiliza la batería como un instrumento que dialoga con la melodía y la armonía, no solo como soporte rítmico. Su capacidad para integrar bulerías, grooves latinos o estructuras abiertas del jazz genera un sonido versátil y reconocible. El resultado es un estilo personal, elegante y lleno de matices, que conecta con músicos y públicos de distintos ámbitos.
Propuesta
en directo
En directo, Guillermo McGill ofrece una propuesta intensa y muy comunicativa, donde la batería se convierte en un motor expresivo que impulsa al conjunto. Sus conciertos pueden presentarse en formato de trío, cuarteto o proyectos más amplios, siempre con un enfoque donde la interacción y la improvisación ocupan un lugar central. Su manera de construir dinámicas y de responder al grupo genera un ambiente vivo y lleno de matices.
La mezcla de influencias que maneja y su dominio del ritmo hacen que cada actuación tenga un carácter propio. Su sonido, claro y envolvente, transforma el escenario en un espacio donde tradición y modernidad conviven con naturalidad, ofreciendo un directo sólido, elegante y profundamente musical.