RYCARDO
MORENO
Rycardo Moreno es un guitarrista y compositor nacido en Lebrija, perteneciente a una familia gitana estrechamente vinculada al flamenco. Su manera de tocar se distingue por un sonido que combina la tradición lebrijana con armonías contemporáneas, afinaciones abiertas y una sensibilidad marcada por influencias del jazz, la música latinoamericana y el folclore andalusí. Desde sus primeros proyectos, mostró una inclinación natural por explorar nuevas texturas y por entender la guitarra como un espacio de creación más amplio que el acompañamiento tradicional.
Obras como Varekai o aGaleano revelan su interés por la narrativa musical y por un enfoque compositivo que trasciende los límites del flamenco ortodoxo. Su estilo, siempre personal, refleja una mezcla de raíz, riesgo y una mirada abierta hacia otras músicas del mundo.
Instrumento principal:
Guitarra flamenca
Nivel de circuito:
Artista Consolidado
ESTILO
MUSICAL
A lo largo de su trayectoria ha trabajado con artistas de distintos ámbitos, desde el flamenco más tradicional hasta propuestas contemporáneas de la escena iberoamericana. Esa diversidad ha enriquecido su forma de entender la guitarra, que combina un pulso rítmico muy ligado a Lebrija con armonías amplias y un uso expresivo del silencio y la dinámica.
Su manera de construir piezas y arreglos muestra una sensibilidad que conecta la memoria familiar con influencias modernas, sin caer en fusiones superficiales. Cada obra suya parte de una identidad clara y se expande hacia territorios donde conviven lo jondo, lo mediterráneo y lo latino.
Propuesta
en directo
En sus conciertos, Rycardo Moreno puede presentarse en formatos muy distintos: desde recitales íntimos de guitarra sola hasta grupos con percusión, bajo eléctrico o instrumentos de cuerda. Su repertorio incluye composiciones propias, adaptaciones de cantes tradicionales y piezas que dialogan con músicas del Mediterráneo y de América Latina.
El directo se caracteriza por una atmósfera intensa, donde la improvisación, las afinaciones alternativas y el uso de texturas contemporáneas generan un paisaje sonoro en constante movimiento. Cada actuación adquiere un carácter único, marcado por su capacidad para transformar la guitarra en un vehículo narrativo cargado de emoción y libertad creativa.